Destino: Un bosque sumergido.

Destino: Un bosque sumergido.

Suena a fantástico, lo es y ni siquiera hay que salir de la ciudad de Santo Domingo para verlo. Hablamos de Los tres ojos, una gran cueva que alberga un lago de aguas cristalinas y que alguna vez funcionó como balneario para los residentes locales.

Según vestigios, los primeros habitantes de la isla usaban la cueva como refugio para protegerse de los fenómenos atmosféricos. Su acceso, hasta unas décadas atrás, solo era posible descendiendo a través de los bejucos que colgaban desde los árboles superiores y que forman parte de su vegetación.

Hoy es un área protegida. Un parque natural y atractivo turístico para los miles de visitantes de todo el mundo que acuden a observarlo durante todo el año. Como en los cuentos, un agujero se presenta a pocos metros de la puerta que protege el parque. Al asomarse aparecen unas empinadas escaleras; algo de luz se ve al fondo pero solo a mitad del descenso es cuando la primera de las divisiones del lago – el del “Azufre”- saluda con un azul destellante y cristalino; tanto como para ver los peces y las pequeñas tortugas que habitan en su interior.

 

Los grupos van y vienen, las fotos y las expresiones de maravilla también son un constante. Este primer “ojo de agua” es llamado Azufre por las manchas blancas de calcio y otros minerales en su fondo, que en aquel entonces fueron confundidas con el mencionado elemento químico. Pero estas aguas de cuatro metros de profundidad son tan dulces y puras como las de los nacimientos de los ríos.

A pocos minutos de inmersión, la humedad se deja sentir. Haciendo un giro despacio de 360 grados, tratando de mirar hacia arriba y a los lados, se asume de inmediato la belleza natural de la enormidad de la cueva, su estructura, y las plantas y árboles internos que se alzan hacia el techo de cielo abierto.

Del lago izquierdo, el segundo ojo: el de “Las Damas”. De menor longitud y profundidad. Perfecto en su época de balneario para las mujeres y los niños; de ahí proviene su nombre.

Por veinticinco pesos (RD$25.00) los guías te llevarán hasta el otro lado, donde luego de unos pasos, como si fuera una ventana natural, el paisaje se va descubriendo poco a poco. Unas aguas color esmeralda se contienen en lo que parece una circunferencia perfecta de poco más de 220 metros, y a su alrededor; una verdísima vegetación hace juego con el entorno. De pie, mirando hacia abajo, un estanque de peces de varios tamaños se amontonan para una vista increíble.

Previous Niño ciego de Uruguay aprendió a construir robots en nueve meses.
Next La diseñadora china que convirtió en emperatriz a Rihanna.

You might also like

Por qué se muerde las uñas hasta un 30% de la población (y no son los nervios)

Hay veces que estamos tan convencidos de saber una respuesta que ni siquiera nos hacemos la pregunta. Sin embargo, otras veces, las cosas más mundanas mantienen su misterio. A la

¡Hay Liga en España!

Si el estadio de Anoeta se vislumbraba el termómetro de la liga española, el Barcelona se volvió a quemar el sábado al perder 1-0 en su visita a la Real

INTEC será sede para reunión Vicerrectores de CINDA

Los días 23 y 24 de abril próximo el Instituto tecnológico de Santo Domingo (INTEC) será el anfitrión  de la quinta reunión de Vicerrectores de Investigación e Innovación de las

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Reply


tres × = 15